Capítulo 1: La tienda mágica de Regina

Amy era una chica con mala suerte. Rompía los espejos, tiraba la sal, pasaba debajo de las escaleras...no lo hacía a propósito, todo ocurría sin darse cuenta, y lugo no para de ocurrirle desgracias.
Amy vivía con su madre y su hermano menor, y tenía como mascota un gato negro llamado Francis.
Un día, Amy estaba volviendo del instituto, abrió la puerta de su casa y Francis escapó antes de que ella pudiera cerrar. Amy corrió tras Francis. El gato se detuvo en un callejón. No había nadie. Y se dió cuenta
de que había un gran caldero hirviendo sobre una hoguera.
¿Y-y eso cuándo aparecío aquí O_O?-pensó Amy. Entonces Francis saltó dentro del caldero, y Amy sin pensarselo dos veces hizo lo mismo.
Francis salió del enorme caldero, y Amy también. Miró a su alrededor y todo era diferente. Estaban en otro lugar. Habían varios estantes con lo que parecían ser pociones, y habían también obejtos extraños.
Y de repente apareció un conejo lleno de cicatrizes y empuñando un cuchillo, y llevaba algo en la cabeza (¿una flor?). Amy se asustó, y más aún cuando de repente el conejo gritó: "¡Te voy a destripar!". Y aparecieron también un ratón con un machete y un oso con un mazo. El conejo se puso a luchar contra el ratón y el oso. También apareció detrás de Amy una gata con un mazo lleno de púas y clavos afilados, la gata le preguntó amablemente "¿Estás bien?", pero Amy estaba tan asustada que no la escuchó. Cogió a Francis y echó a correr a la trastienda. Se desplomó en el suelo y suspiró creyendo que estaba a a salvo. Y vio un fantasma y gritó, y el fantasma también. Amy volvió a correr, y salió por una puerta trasera de la tienda. Corrió entre un jardín de flores y plantas extrañas, y vio un esqueleto que vestía una túnica con capucha, y tenía una hoz "¡¿La muerte!?", pensó Amy. Y también apareció alguien más entre la oscuridad. Aterrada, Amy gritó y cerró los ojos con fuerza. Pasaron unos segundos, y cuando volvió a abrirlos, había una chica de aspecto extraño delante de ella. Amy estaba si habla.
-¿Qué ocurre?, ¿te asustaste?-preguntó la chica.
-¡Qué chica tan miedosa ¬¬!-exclamó el ratón.
-¡Ella no es miedosa, tú la asustaste!-dijo el conejo.
-¡¿Yo?!, ¡más bien tú con tu horrible aspecto!-le replicó el ratón.
-¡Mírate tú al espejo!
-¡¿Qué pasa, quieres pelea?!
-¡Basta ya!-dijo la chica extraña-Ya la asustaron bastante-y luego dijo dirijiendose a Amy-Siento mucho todo esto, pero no tengas miedo, ellos no te harán daño.
-¿En serio?-preguntó Amy más calmada.
-Sí.
-¿Quién eres?
-¡Vaya!, ¡qué descortesía por mi parte!. Me presentaré. Me llamo Regina y soy bruja. Esto es ★The Magic Hat☆, mi tienda mágica.
-¿Mágica?
-Sí, luego lo entenderás mejor-dijo con una sonrisa.
-Yo soy Amy. Y...soy una persona común y corriente.
-Ustedes también deben presentarse-dijo Regina a los demás.
-Yo soy Gary-dijo el conejo.
-Yo soy Frank dijo el ratón.
-Me llamo Jill-dijo la gata.
El siguiente en presentarse era el fantasma, pero parecía asustado y temblaba mucho. Así que Jill lo presentó-Él es René, es muy tímido-y luego refieriéndose al oso-Él es Kurt, es callado, nunca habla.
-Y yo soy Ray-dijo el esqueleto. Y apareció un personaje más. Un mayordomo con cabeza de calabaza.
-Yo soy Neel, el mayordomo, para servirte-dijo.
-¿Dónde está Hans?-preguntó de repente Regina.
-No lo sabemos, ama. No está aquí, y tampoco lo hemos visto-dijo Frank.
-Ese holgazán, seguro que está echando la siesta en el desván otra vez-refunfuñó Regina.
-Ama, creo que él no es el único U_Ú ...-empezó diciendo Neel.
-Neel, sería mejor que te quedes callado-dijo Regina molesta-Por favor.
-Sí, ama.
-En compensación al miedo que has pasado, si tienes algún problema, yo puedo ayudarte.
Amy se lo pensó, ¿podría ayudarla a ella?, sí, seguro que sí. Después de todo se trataba de una bruja.
-Si pudieras ayudarme...Yo tengo muy mala suerte. Rompo los espejos, tiro la sal, paso debajo de las escaleras... no lo hago a propósito, todo ocurre sin darme cuenta, y luego no paran de ocurrirme desgracias.
-Eso tiene solución ^_^, pero no sé si te gustará...
-¿Qué tengo que hacer?
-Debes llevar este amuleto odo el tiempo-dijo motrándole una pulsera con un colgante de estrella-Y debes SIEMPRE las calles que se encuentren a tu izquierda, evitar.
-¿Y si un día se me olvida y camino por una calle izquierda?
-Una desgracia espantosa te ocurrirá.
-¿Q-qué ocurrirá?-prenguntó asustada.
-...No pienses en eso ahora. Si llega a ocurrir ya veré yo que hacer.
-Ah...gracias-dijo Amy, aunque no muy convencida. Miró el reloj-¡Ahh, ya es tarde!, ¡mi madre me va a matar!
-No te preocupes, ven conmigo-dijo Regina y entraron en la tienda. Detrás del mostrador había un gran caldero, por allí había llegado Amy. Regina puso a hervir el caldero.
-Con este caldero puedes viajar por universos y dimensiones paralelas. Sólo funciona cuando el caldero está hirviendo.
Amy se metió en el caldero con Francis, y se fue despidiéndose de Regina y los demás. Apareció delante de la puerta de su casa. Amy imaginó que Regina la enviaría a un momento horas antes de que llegara a la tienda, pero supuso que los poderes de Regina tenían un límite.
Soportó los regaños de su madre sin decir replicar, su madre había estado muy preocupada, y ella prometió no volver a hacerlo.
Antes de irse a dormir pensó en volver a visitar a Regina al día siguiente. Se quedó dormida sin acordarse de que no había hecho el trabajo biología.